Responde en WhatsApp y en tu enlace de chat con tus precios, tus horarios y tu catálogo. Contesta en segundos. Te avisa cuando tienes que entrar tú.
Se arma solo con tu Instagram — leemos tu perfil, tú solo lo revisas.
Te mandan un audio de 40 segundos.
Lo entiende.
Y la foto del producto que quieren, y el PDF que les reenviaron. Tu cliente no tiene que escribir bonito.
Los mensajes llegan cuando tu equipo no está.




Tres cosas que en otro lado te tocaría hacer a mano.
Leemos tu perfil y tus últimas publicaciones. Tú sólo revisas.
Sin contraseña. Nada se guarda hasta que lo confirmas. Leemos tu perfil público; no entramos a tus mensajes.
El precio sólo se completa si estaba escrito. Si no, queda vacío para que lo pongas tú.
Todo en un solo lugar. Lo que tu asistente no sabe, te llega a ti con todo lo que ya se dijeron.
La que ya está resuelta no la vuelves a ver.
Cuando el cliente se molesta o pregunta algo que no sabe.
Sin tener que abrir la conversación.
Lo que tu asistente sabe, editable cuando quieras.
¿Contestó mal? Lo tocás y te dejamos el arreglo listo.
Domingo a las once de la noche, también.
Manda cada cliente nuevo a HubSpot, Zoho, Notion o tu planilla. (Plan Pro)
Tu @ de Instagram, tu web o el PDF de tu catálogo.
Qué puede ofrecer y qué no debe prometer. En lenguaje normal.
Tu enlace queda listo solo. WhatsApp, con un clic.
Sin tarjeta, sin fecha de vencimiento y sin cobros por mensaje.
Precios en dólares. Se cobra en tu moneda local al cambio del día.
Cancelas cuando quieras, sin permanencia.
¿Dudas? Lee el FAQ o escríbenos por WhatsApp.
Contesta sólo con la información que tu cargaste, y las reglas que lo mantienen dentro de tu negocio están metidas en el sistema: no cotiza precios que no le diste ni ofrece promociones vencidas. Y si aun así contesta mal, tocás ese mensaje y elegís "Corregir esto": te explicamos qué pasó y te dejamos el arreglo listo para confirmar, desde el celular.
Todavía no. Hoy Instagram nos sirve para armarte el asistente, y donde contesta es en WhatsApp y en tu enlace de chat — el que pegás en tu bio. Instagram, TikTok, Messenger y el correo vienen en camino.
Te pasa la conversación a ti o a alguien de tu equipo, al instante y con todo lo que ya se dijeron. Lo mismo si detecta que el cliente se está molestando.
No hay trampa ni tarjeta. El plan gratis vive en tu enlace de chat, y ese enlace a nosotros casi no nos cuesta: por eso podemos dejarlo abierto para siempre. Lo que sí nos cuesta es mantener tu WhatsApp conectado, y por eso está en los planes pagados. Diez conversaciones al día alcanzan para cerrar tus primeras ventas y ver cómo contesta con tu información de verdad.
Tu asistente deja de contestar por ese día y las conversaciones nuevas te quedan a ti, en un solo lugar, para que las respondas tú — no se pierde ninguna. Al día siguiente vuelve a arrancar con otras diez. Si te pasa seguido es buena señal: ahí es cuando conviene pasar a un plan.
Sí, con tu número actual y sin perder tu historial. Tu enlace de chat funciona en paralelo y atiendes los dos lados desde un mismo lugar.
No. Cada plan incluye todo, sin cobros por mensaje. Empezás gratis y sin tarjeta, y si algún mes no lo usás no pagás nada. Cancelás cuando quieras, sin permanencia.
Sí, es el caso más común. Te damos un enlace propio (sinda.app/chat/tu-negocio) que ya funciona solo: lo pegás en tu bio, en tu estado de WhatsApp o se lo pasás a un cliente. Si además tienes web, el mismo asistente se puede meter ahí — pero es opcional.
Te avisamos a donde digas: cada vez que entra un cliente nuevo o se agenda una cita, mandamos el dato a HubSpot, Zoho, Notion o la herramienta que uses (por Zapier, Make o un enlace directo). Y te bajás todas tus conversaciones en una planilla con un clic. Está en el plan Pro.
Gratis, sin tarjeta y sin fecha de vencimiento.
Si algún mes no lo usas, no pagas nada.
Listo en 15 minutos · Cancelas cuando quieras · No pedimos tu contraseña